Retinal, Bakuchiol y Niacinamida: Evidencia científica contra el envejecimiento cutáneo.

Elia Torroella
Retinal, Bakuchiol y Niacinamida:  Evidencia científica contra el envejecimiento cutáneo.

Autor: Dra. Elisabet Dilmé, Dermatóloga.

15 Septiembre 2025

El envejecimiento cutáneo es un proceso biológico que es secundario a factores intrínsecos como la edad, la raza o nuestra genética, y a factores extrínsecos también llamados exposoma. El exposoma nos va a producir un estrés oxidativo con la posterior producción de radicales libres que pueden ser perjudiciales para nuestras células cutáneas. Destacar como principal factor extrínseco la radiación ultravioleta procedente del sol causante de casi el 80% de nuestro envejecimiento cutáneo. Otros factores extrínsecos a tener en cuenta son el tabaco, el alcohol, la malnutrición, el sedentarismo, la contaminación y el estrés psicológico o físico.

A nivel fisiológico el envejecimiento cutáneo se caracteriza principalmente por la pérdida progresiva del colágeno y de la elastina a nivel de la dermis. Otros cambios observados son la disminución de la renovación epidérmica y los cambios pigmentarios. Esto se va a traducir a nivel visible en arrugas, pérdida de firmeza y aparición de manchas.

Durante décadas el estándar de referencia en la terapia tópica antienvejecimiento han sido los retinoides. Sin embargo, la irritación asociada a ellos ha impulsado la búsqueda de derivados con mejor tolerancia o de nuevas moléculas. En los últimos años se han desarrollado compuestos innovadores que se ofrecen como alternativas a los retinoides clásicos aumentado así nuestro arsenal dermocosmético.

Entre estos compuestos de aparición más reciente encontramos el retinal y el bakuchiol, dos ingredientes que han atraído la atención por su eficacia clínica y su mejor tolerabilidad cutánea. Ambas moléculas, con orígenes y mecanismos de acción diferentes, son grandes aliadas para combatir los signos del envejecimiento cutáneo y mejorar la calidad de nuestra piel.

Un activo bien respaldado científicamente que nos va a aportar ventajas adicionales es la niacinamida. Esta forma soluble de la vitamina B3 se usa ampliamente en dermatología cosmética des de hace décadas por sus múltiples propiedades beneficiosas siendo la acción protectora y reparadora la más destacable.

Para entender mejor como actúan os presentamos una breve explicación de sus cualidades y como su combinación nos ayuda a potenciar su resultado mientras se minimizan los efectos adversos.

 

 

Retinal: un potente estimulador de la renovación celular y la síntesis de colágeno.

El retinal corresponde a un derivado de la vitamina A.  Forma parte de la familia de los retinoides donde también se incluyen el retinol y el ácido retinoico.

En la ruta de conversión metabólica el retinal, a diferencia del retinol, se encuentra sólo a un paso de transformación enzimática a ácido retinoico. En nuestra piel, el retinol se transforma primero en retinal y finalmente se convierte en ácido retinoico, la forma biológicamente activa que interactúa con los receptores de nuestras células cutáneas promoviendo la producción de colágeno y elastina. El retinal nos va a permitir una respuesta más rápida que el retinol y nos ofrece menos sensibilidad cutánea que el ácido retinoico. En conclusión, en nuestra piel observaremos unos resultados visibles antes que el retinol sin sufrir los efectos irritativos no deseados del ácido retinoico.

Sus principales beneficios con evidencia clínica son:

·       Aceleración de la renovación epidérmica mejorando la textura cutánea y disminuyendo las hiperpigmentaciones como las manchas solares.

·       Reducción de arrugas finas y aumento de la elasticidad cutánea gracias a la producción de colágeno y elastina por parte de los fibroblastos.

·       Disminución de la producción sebácea con eliminación de brillos, comedones e imperfecciones.

Por estos motivos el retinal se perfila como la opción más prometedora dentro de los retinoides tópicos intermedios, ofreciendo una combinación perfecta de potencia y tolerancia.

Para conseguir estos beneficios es importante seguir una pauta de aplicación correcta. Siempre se aplicará por la noche y se retirará por la mañana con la posterior administración tópica de fotoprotección para evitar la posible fotosensibilidad. También destacar que su aplicación debe ser progresiva para que la piel se adapte al producto aumentando su frecuencia de administración según tolerancia. El retinal puede utilizarse en todos los tipos de piel pero la frecuencia de uso debe ajustarse al nivel de sensibilidad cutánea de forma individual.

 

Bakuchiol: la alternativa vegetal al retinol.

El bakuchiol es un compuesto natural extraído de la planta medicinal china Psoralea corylifolia.

Aunque no pertenece a la familia de los retinoides y es una molécula estructuralmente diferente, a menudo se lo presenta como “el retinol vegano” porque presenta efectos similares en la piel. Se considera una alternativa vegetal con mecanismos de acción similares al retinol pero con una mejor tolerancia cutánea.

Sus principales beneficios con evidencia clínica son:

·       Reducción de las arrugas finas y aumento de la elasticidad cutánea estimulando la producción de colágeno y elastina por parte de los fibroblastos.

·       Actividad antioxidante ya que neutraliza radicales libres y reduce el daño oxidativo.

·       Acción calmante por su efecto antiinflamatorio inhibiendo mediadores pro-inflamatorios.

·       Prevención de la aparición de las manchas solares reduciendo la actividad de la enzima tirosinasa productora de la melanina.

Aunque el bakuchiol presenta una potencia menor respecto al retinal cuando combinamos los 2 productos conseguiremos un efecto sinérgico.  Juntos maximizamos su eficacia logrando unos mejores resultados visibles en nuestra piel.

 

Niacinamida: un activo versátil que refuerza la barrera cutánea.

Otro principio activo consolidado en la cosmética dermatológica actual es la niacinamida también llamada vitamina B3.

A nivel tópico nos va a ofrecer múltiples beneficios extra:

·       Nos refuerza la barrera cutánea estimulando la producción de ceramidas y lípidos. Nos ayudará a mantener la hidratación y a proteger la piel de agentes externos.

·       Tiene un efecto antiinflamatorio y calmante reduciendo la liberación de mediadores pro-inflamatorios.

·       Nos reduce manchas e hiperpigmentaciones inhibiendo la transferencia de melanosomas de los melanocitos a los queratinocitos.

·       Nos regula también la producción de sebo disminuyendo brillos y la aparición de comedones.

La niacinamida nos potenciará la reducción de las manchas y nos favorecerá una mayor adaptación de nuestra piel al retinal y al bakuchiol dándonos un plus de hidratación cutánea.

El envejecimiento cutáneo es un proceso irreversible pero podemos ralentizar su curso con la ayuda de buenos productos cosméticos avalados científicamente. Combinar retinal, bakuchiol y niacinamida nos ofrece una triple acción para renovar y fortalecer nuestra piel. Retinal y bakuchiol nos aceleran el recambio celular junto con la producción de nuevo colágeno y la niacinamida nos reforzará nuestra barrera cutánea. Juntos nos ofrecen una enfoque integral para una piel más firme, uniforme y saludable.

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